Llevo años sin hacer la declaración de la renta: ¿qué pasa?
·4 min de lectura·Fiscal
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Descubrir que llevas varios ejercicios sin presentar la declaración de la renta puede generar mucha ansiedad, especialmente cuando no sabes si estabas obligado a hacerlo o cuáles pueden ser las consecuencias. La buena noticia es que la situación tiene solución y, en muchos casos, las repercusiones son menores de lo que imaginas. Lo primero es determinar si efectivamente tenías obligación de declarar en cada uno de esos años, porque no todos los contribuyentes están obligados. Si tus ingresos estuvieron por debajo de los umbrales establecidos y no tuviste circunstancias especiales, quizá no debías presentar declaración y no existe ningún problema. Pero si sí estabas obligado, es mejor regularizar la situación voluntariamente antes de que Hacienda te requiera, ya que las sanciones son significativamente menores cuando actúas por iniciativa propia. En este artículo te explicamos paso a paso qué hacer.
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Estima el resultado de tu declaración de la renta y anticipa si te sale a pagar o a devolver
La obligación de declarar depende de varios factores que varían en cada ejercicio fiscal. Con carácter general, están obligados a declarar los trabajadores por cuenta ajena cuyos rendimientos del trabajo superen los 22.000 euros anuales con un solo pagador. Este límite se reduce a 15.876 euros si has tenido dos o más pagadores y el segundo te ha abonado más de 1.500 euros. Más allá del trabajo, también estás obligado si has obtenido rendimientos del capital mobiliario o ganancias patrimoniales superiores a 1.600 euros, rendimientos de capital inmobiliario o imputaciones de renta que superen los 1.000 euros, o si has vendido un inmueble, acciones u otros activos con ganancia patrimonial. Los autónomos están obligados a declarar siempre, independientemente de sus ingresos. Para verificar tu situación en ejercicios pasados, puedes consultar los datos fiscales de cada año en la sede electrónica de la Agencia Tributaria con tu certificado digital o Cl@ve. Allí encontrarás la información que Hacienda tiene sobre tus ingresos, retenciones y pagadores de cada ejercicio.
Consecuencias de no haber presentado la declaración
Si estabas obligado a declarar y no lo hiciste, las consecuencias dependen de si la declaración te hubiera salido a devolver o a pagar. Cuando el resultado era a devolver, no presentarla simplemente significa que has perdido dinero, ya que Hacienda no te devolverá de oficio las retenciones de más. En este caso, la infracción se considera leve y la sanción suele ser de 200 euros por declaración, que se reduce al 50 por ciento si pagas voluntariamente. Si el resultado era a pagar, la situación es más seria. Deberás abonar la cuota pendiente más un recargo por presentación extemporánea que oscila entre el 1 por ciento y el 15 por ciento según los meses de retraso. Si la demora supera los 12 meses, el recargo es del 15 por ciento más intereses de demora. Si es Hacienda quien te requiere antes de que regularices voluntariamente, las sanciones pueden llegar al 150 por ciento de la cuota defraudada en los casos más graves. El derecho de Hacienda a liquidar prescribe a los cuatro años, contados desde el día siguiente al fin del plazo de presentación.
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Pasos para regularizar tu situación con Hacienda
El proceso de regularización es más sencillo de lo que parece y merece la pena abordarlo cuanto antes. Empieza por identificar qué ejercicios no has declarado y cuáles de ellos estaban dentro de tu obligación. Recuerda que los ejercicios prescritos, aquellos con más de cuatro años de antigüedad, no requieren acción por tu parte salvo que Hacienda los haya requerido formalmente dentro del plazo. Para los no prescritos, accede a la sede electrónica de la Agencia Tributaria y descarga los datos fiscales de cada año pendiente. Con esa información, puedes confeccionar las declaraciones utilizando el programa de cada ejercicio correspondiente, disponible en la web de Hacienda. Presenta las declaraciones de forma telemática, empezando por la más antigua. Si alguna sale a pagar, puedes solicitar un aplazamiento o fraccionamiento del pago presentando el formulario correspondiente. En casos complejos o con cuotas elevadas, es recomendable contar con un asesor fiscal que negocie las condiciones de pago y verifique que las declaraciones son correctas. Lo fundamental es que seas tú quien dé el primer paso, ya que la presentación voluntaria reduce drásticamente las sanciones aplicables.
Preguntas frecuentes
¿Puede Hacienda meterme en la cárcel por no declarar?
Solo en casos de delito fiscal, cuando la cuota defraudada supera los 120.000 euros por ejercicio. Por debajo de esa cantidad, las consecuencias son administrativas: recargos, intereses y sanciones económicas.
¿Prescriben las declaraciones no presentadas?
Sí, el derecho de Hacienda a liquidar prescribe a los cuatro años desde el fin del plazo voluntario de presentación, siempre que no se haya interrumpido la prescripción con una actuación administrativa.
¿Puedo presentar declaraciones de hace tres años?
Sí, puedes presentar declaraciones fuera de plazo de ejercicios no prescritos. Descarga el programa del ejercicio correspondiente en la web de la Agencia Tributaria y preséntala telemáticamente.
¿Si me salía a devolver pierdo el dinero?
Puedes solicitar la devolución presentando la declaración fuera de plazo siempre que el ejercicio no haya prescrito. Pasados cuatro años desde el fin del plazo, pierdes el derecho a la devolución.
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